DE LA ALCALDESA DE LOS MERCADOS A LA “ALCALDESA DE LOS SUPERMERCADOS”?
VALÈNCIA.– La proliferación de nuevos supermercados en la ciudad de València durante los últimos años está abriendo un debate sobre el modelo comercial que impulsa el Ayuntamiento y sobre el futuro de los mercados municipales y del pequeño comercio de proximidad.
Desde que María José Catalá accedió a la Alcaldía de València en junio de 2023, diferentes cadenas de distribución han continuado ampliando su presencia en la capital. Entre las aperturas documentadas se encuentran nuevos establecimientos de Consum, Aldi, Charter, Carrefour Express y otras enseñas.
En septiembre de 2024, por ejemplo, Aldi inauguró su sexto supermercado en València, en la calle Jerónimo Muñoz, con cerca de 1.000 metros cuadrados de superficie comercial.
Dos meses después, Consum abrió un nuevo establecimiento de más de 1.300 metros cuadrados en la calle Cuenca, alcanzando entonces más de un centenar de establecimientos en València capital entre Consum y sus franquicias Charter.
La expansión ha continuado. En octubre de 2025, Charter inauguró otro establecimiento en la calle Jaume Roig y alcanzó las 36 tiendas únicamente de esta enseña en València capital. En 2026 también se ha documentado la apertura de un nuevo Carrefour Express en la calle Almirante Cadarso.
La comparación política resulta inevitable con una etapa anterior de la ciudad. Rita Barberá vinculó buena parte de su gestión municipal a actuaciones sobre los mercados municipales, mientras que el actual mandato coincide con una creciente presencia de supermercados y establecimientos de distribución alimentaria.
De ahí surge una expresión crítica que empieza a resumir este debate: ¿pasará María José Catalá a ser conocida como “la alcaldesa de los supermercados”, frente a la imagen de Rita Barberá asociada a los mercados municipales?
No se trata únicamente de contar establecimientos. La cuestión de fondo es determinar qué política comercial quiere València para las próximas décadas y qué medidas se adoptan para garantizar que los mercados municipales puedan competir en condiciones adecuadas.
Los mercados municipales no son únicamente lugares donde comprar alimentos. Forman parte de la historia de los barrios, generan pequeño empleo y actividad económica y mantienen un modelo de comercio basado en vendedores y pequeñas empresas.
Mientras las grandes cadenas continúan expandiéndose, mercados históricos como Russafa, el Cabanyal, Jesús, Mossén Sorell o el Mercado Central representan un modelo comercial muy diferente al de las grandes superficies y franquicias.





