El Ayuntamiento de Catalá recorta el horario de los mercados municipales mientras los supermercados amplían su actividad comercial.
EL DELANTAL | DIARIO DIGITAL DE VALENCIA
La nueva Ordenanza de Mercados de Distrito avanza sin que conste una consulta individualizada a todos los titulares de concesiones administrativas. Los comerciantes cuestionan que se limite su capacidad de competir con las grandes superficies.
València | 22 de octubre de 2026
El Ayuntamiento de València, presidido por María José Catalá, ha dado un nuevo paso en la modificación de la Ordenanza de Mercados de Distrito. La Comisión de Patrimonio aprobó por unanimidad, el pasado 20 de octubre, una reforma que establece una franja general de apertura entre las 7:30 y las 15:00 horas, con un mínimo de seis horas de actividad y posibilidad de adaptaciones acordadas con las asociaciones de vendedores.
La propuesta todavía deberá pasar por el Pleno municipal y completar su tramitación antes de entrar en vigor.
Pero la decisión abre un debate fundamental: ¿cómo pretende el Ayuntamiento fortalecer el comercio tradicional si reduce sus posibilidades horarias en un momento en que las grandes cadenas de supermercados mantienen jornadas comerciales que pueden alcanzar las doce horas?
¿Dónde queda la voz de los titulares de las concesiones?
Una de las principales cuestiones que plantea esta reforma es la participación de los propios comerciantes.
El Ayuntamiento asegura que la modificación responde a peticiones de Confemercats y que incorpora alegaciones de los grupos políticos municipales. Sin embargo, la información municipal facilitada no acredita que se haya dado traslado individualizado del proyecto a todos los titulares de concesiones administrativas para que puedan conocerlo, valorarlo y formular sus observaciones.
Consultar a una confederación o a determinadas asociaciones no equivale necesariamente a escuchar individualmente a todos los concesionarios afectados.
Son estos profesionales quienes mantienen diariamente sus puestos, pagan sus obligaciones, sostienen sus negocios y asumen los riesgos económicos de una actividad comercial cada vez más exigente.
La cuestión es si el procedimiento ha garantizado suficientemente su participación y si se han tenido en cuenta las diferentes necesidades de cada mercado municipal.
Una hora menos para competir con supermercados que abren durante todo el día
La propuesta municipal fija las 15:00 horas como límite general de la franja de apertura, aunque contempla posibles adaptaciones.
Para aquellos mercados cuyo horario actual permite cerrar a las 16:00 horas, la aplicación de ese límite sin excepciones supondría perder una hora de actividad comercial.
Y esa hora puede resultar especialmente importante para los clientes que trabajan por las mañanas y necesitan realizar sus compras al finalizar su jornada laboral.
Mientras los supermercados ofrecen amplias franjas horarias, los mercados tradicionales necesitan flexibilidad para adaptarse a los hábitos de consumo.
¿Por qué limitar las posibilidades comerciales de quienes ya compiten en condiciones difíciles frente a las grandes cadenas de distribución?
El pequeño comercio necesita herramientas para atraer consumidores, modernizarse y ampliar oportunidades, no nuevas dificultades para mantener su actividad.
Los mercados municipales crean empleo y mantienen vivas las calles
Los mercados municipales de València representan mucho más que establecimientos donde comprar alimentos frescos.
Son espacios de convivencia, generan empleo directo, mantienen actividad económica en los barrios y contribuyen a que las calles comerciales permanezcan transitadas.
Cada puesto abierto supone actividad para proveedores, transportistas, trabajadores autónomos y familias que dependen de estos negocios.
Además, la presencia diaria de comerciantes y clientes contribuye a la vigilancia informal de los espacios públicos y a la sensación de seguridad de los vecinos.
Por eso, cualquier modificación de sus condiciones comerciales debería valorar no solo cuestiones organizativas, sino también sus posibles consecuencias económicas y sociales.
La nueva ordenanza también reduce los puestos no alimentarios
La reforma contiene otra modificación significativa: la reducción del 20 % al 10 % del porcentaje máximo de puestos destinados a productos no alimentarios.
El Ayuntamiento justifica esta medida por su intención de reforzar el carácter alimentario de los mercados de distrito.
Sin embargo, también cabe preguntarse si limitar la diversidad de actividades comerciales puede reducir la capacidad de los mercados para atraer nuevos consumidores.
En un contexto de transformación de los hábitos de compra, la variedad de establecimientos puede ser un elemento importante para mantener la competitividad de estos recintos.
Una reforma que debería escuchar a todos los comerciantes
El gobierno municipal defiende que la ordenanza permitirá adaptar el funcionamiento de los mercados a las necesidades actuales y contempla acuerdos específicos con las asociaciones de vendedores.
Pero queda por determinar cómo se concretarán esas adaptaciones y qué participación efectiva tendrán los titulares de las concesiones administrativas.
Antes de su aprobación definitiva, sería conveniente aclarar qué comerciantes han sido consultados, qué alternativas horarias se han estudiado y qué impacto económico podría tener la reforma.
Los mercados municipales necesitan competir en igualdad de oportunidades, conservar a sus clientes y garantizar su futuro.
La pregunta que queda sobre la mesa es clara:
¿Quiere el Ayuntamiento de Catalá unos mercados municipales capaces de competir con las grandes superficies o unos mercados con menos margen para adaptarse a las necesidades de los consumidores?
El futuro del comercio tradicional valenciano merece un debate abierto, transparente y con la participación de quienes levantan cada día la persiana de sus puestos.
Fuente documental: comunicado del Ayuntamiento de València de 20 de octubre de 2026, relativo a la aprobación en la Comisión de Patrimonio de la modificación de la Ordenanza de Mercados de Distrito. La falta de traslado individualizado y la reducción efectiva de una hora respecto del horario vigente son cuestiones planteadas para su comprobación; el comunicado no permite acreditarlas por sí solo.





