top of page

El Mercado de Ruzafa, el gran abandonado de Catalá.


Un verano más, el Mercado de Ruzafa vuelve a sufrir las mismas condiciones, o incluso peores. Los comerciantes y clientes soportan temperaturas extremas en el interior de las instalaciones, que superan los 32 grados, convirtiendo la jornada laboral en una situación insostenible.


Resulta incomprensible que el equipo de gobierno de María José Catalá haya tardado cuatro años en poner en marcha la sustitución del sistema de aire acondicionado de uno de los mercados municipales más importantes de Valencia, tanto por su historia como por su tradición y su importancia comercial.


La gestión del concejal de Mercados está siendo claramente insuficiente. Los problemas de los mercados municipales continúan sin resolverse y las soluciones adoptadas han sido, en muchos casos, meramente de imagen.


La Asociación del Mercados Municipales  de VALENCIA  solicitó la instalación de equipos industriales de refrigeración en los accesos para aliviar las elevadas temperaturas dentro del recinto. Sin embargo, la única respuesta del concejal fue repartir ventiladores de apenas unos euros, una medida totalmente insuficiente que no resuelve el problema y que solo parece buscar aparentar que se ha hecho algo.


Los comerciantes trabajan durante horas en condiciones impropias, mientras los clientes ven cómo resulta cada vez más difícil realizar sus compras en un ambiente tan sofocante. El Mercado de Ruzafa merece una actuación urgente, seria y eficaz, no soluciones improvisadas.


Los mercados municipales son parte esencial del comercio de proximidad y del patrimonio de Valencia. Si realmente se apuesta por ellos, es imprescindible invertir en su mantenimiento y garantizar unas condiciones dignas tanto para los vendedores como para los consumidores.


Redacción El Delantal.


 
 
bottom of page